Dislexia en niños y adolescentes. Hay niños y adolescentes que se esfuerzan el doble para obtener la mitad de resultados. Que estudian, repasan, lo intentan una y otra vez, pero aun así sienten que algo no encaja. Con el tiempo, esas dificultades con la lectura o la escritura dejan de ser solo académicas y empiezan a afectar a la autoestima, a la motivación y a la forma en que se miran a sí mismos.

Cuando la dislexia no se evalúa ni se detecta a tiempo, el mensaje que muchos menores acaban interiorizando es que “no son capaces”. Comprender lo que ocurre es el primer paso para cambiar esa historia.

Dislexia en niños y adolescentes: evaluación, detección e intervención psicológica

¿Qué es la dislexia en la infancia y la adolescencia?

La dislexia es una dificultad específica del aprendizaje que afecta principalmente a la lectura y la escritura. No tiene relación con la inteligencia ni con la capacidad de comprensión, sino con la forma en que el cerebro procesa el lenguaje escrito.

De hecho, en niños y adolescentes puede manifestarse a través de dificultades persistentes para leer con fluidez, comprender textos, escribir correctamente o expresarse por escrito, especialmente cuando aumentan las demandas escolares.

Dislexia en niños y adolescentes: evaluación e intervención psicológica. alma psicología.

Impacto emocional de la dislexia en niños y adolescentes

Más allá de lo académico, la dislexia suele tener un impacto emocional profundo cuando no se comprende adecuadamente. Es frecuente observar:

  • Baja autoestima y sensación de “no ser suficiente”.

  • Frustración y desmotivación hacia el aprendizaje.

  • Ansiedad ante exámenes, lecturas o tareas escritas.

  • Comparación constante con otros compañeros.

  • Evitación de situaciones escolares por miedo al error.

Con el tiempo, estas experiencias pueden afectar a la confianza personal y al vínculo con el estudio.

Evaluación psicológica de la dislexia en niños y adolescentes

La evaluación psicológica es un paso fundamental ante la sospecha de dislexia. Es decir, no todas las dificultades lectoras o de escritura implican este perfil, por lo que es importante una valoración rigurosa y completa.

Para ello, en Alma Psicología realizamos una evaluación que permite:

  • Analizar los procesos implicados en la lectura y la escritura.

  • Explorar el impacto académico y emocional de las dificultades.

  • Diferenciar la dislexia de otras dificultades del aprendizaje o problemas emocionales.

  • Comprender el funcionamiento global del niño o adolescente.

La evaluación no busca etiquetar, sino entender para acompañar mejor.

Detección de la dislexia en niños y adolescentes

A partir de la evaluación, realizamos la detección de la dislexia cuando existe un patrón consistente que explique las dificultades observadas.

La detección adecuada permite:

  • Dar sentido a lo que el menor está viviendo.

  • Evitar interpretaciones erróneas como falta de esfuerzo o interés.

  • Ajustar expectativas escolares y familiares.

  • Prevenir un mayor deterioro de la autoestima.

Detectar la dislexia a tiempo puede marcar una diferencia clave en el desarrollo emocional del menor.

Intervención psicológica en dislexia infantil y adolescente

Una vez comprendido el perfil, diseñamos un plan de intervención psicológica individualizado, adaptado a la edad, al contexto escolar y a las necesidades emocionales del niño o adolescente.

La intervención psicológica permite:

  • Trabajar la autoestima y la confianza personal.

  • Reducir la ansiedad asociada al aprendizaje.

  • Acompañar emocionalmente experiencias escolares difíciles.

  • Desarrollar estrategias ajustadas a su forma de aprender.

  • Favorecer una relación más amable con el estudio.

Acompañamiento a las familias

En cuanto a las familias, se trata de un trabajo esencial en el proceso. Acompañamos a madres y padres para:

  • Comprender qué es la dislexia y cómo afecta a su hijo/a.

  • Ajustar expectativas y estilos de acompañamiento.

  • Mejorar la comunicación familiar en torno al aprendizaje.

  • Crear un entorno más seguro y facilitador.

Contacto psicólogas en Puerto de Sagunto

En Alma Psicología ofrecemos intervención psicológica presencial en Puerto de Sagunto y también terapia online, adaptándonos a las necesidades de cada familia y etapa educativa.

Si tu hijo/a presenta dificultades relacionadas con la dislexia, en Alma Psicología podemos acompañaros.

Puedes ponerte en contacto con nosotros a través de correo electrónico en  alma@almapsicologia.com
Tambiéb puedes llamarnos o escribir un WhatsApp o Telegram al  607 27 65 67
Mientras tanto, puedes escuchar nuestro Canal de YouTube de Alma Psicología.

Preguntas frecuentes en niños y adolescentes

Cada niño tiene su propio ritmo, pero cuando las dificultades en lectura y escritura son persistentes, generan frustración y no mejoran con el apoyo habitual, es importante realizar una evaluación psicológica. Solo una valoración adecuada permite diferenciar la dislexia de otras dificultades evolutivas o emocionales.

 

 

Sí, y ocurre con frecuencia. Muchos niños con dislexia se esfuerzan mucho más que sus compañeros, pero al no obtener los resultados esperados, pueden parecer desmotivados o distraídos. Esto suele generar incomprensión y afecta negativamente a su autoestima.

 

 

Dificultades persistentes para leer con fluidez, errores frecuentes al escribir, lentitud en las tareas escritas, problemas para comprender textos, cansancio excesivo al estudiar o rechazo hacia actividades escolares relacionadas con la lectura y la escritura.

 

Sí. La evaluación psicológica es fundamental para comprender el origen de las dificultades, evitar etiquetas erróneas y orientar correctamente la intervención. No basta con observar los síntomas de forma aislada.

 

La dislexia puede detectarse en primaria, pero en algunos casos se hace más evidente en secundaria, cuando aumentan las demandas académicas. También puede pasar desapercibida durante años si el menor compensa las dificultades con esfuerzo.

 

Tras la detección, se explica de forma clara a la familia y al menor qué está ocurriendo y se diseña un plan de intervención psicológica adaptado a su edad, necesidades emocionales y contexto escolar.

 

La intervención se centra en reducir el impacto emocional de la dislexia, trabajar la autoestima, la ansiedad y la frustración, y ayudar al menor a desarrollar una relación más segura y confiada con el aprendizaje.